Lanzada el 6 de julio de 2026, Yokai es la primera propuesta de la serie ART Collab de BGaming y un ejemplo poco habitual de una tragaperras desarrollada en torno a un artista, en lugar de incorporar ilustraciones a un concepto ya terminado. El artista urbano portugués Gonçalo MAR participó desde una fase temprana en la creación de los personajes, la ambientación y la identidad visual, transformando elementos de su estilo característico en un universo inspirado en Japón.
Gonçalo MAR, nacido en Lisboa en 1974, ha trabajado en ámbitos como el diseño de moda, la animación, el grafiti y la pintura mural. Su estilo combina imágenes propias del cómic, animación, influencias culturales japonesas y técnicas de arte urbano, y suele llenar grandes composiciones con personajes de colores vivos y detalles surrealistas. BGaming conoció inicialmente su obra a través de una exposición en Lisboa y posteriormente desarrolló una relación creativa con el artista.
Esa identidad visual adquiere especial importancia cuando una tragaperras abandona el estudio del artista y aparece entre decenas o cientos de juegos diferentes. Los visitantes de un casino online suelen formarse una primera impresión a partir de la miniatura, el título y la pantalla inicial antes de conocer sus mecánicas. El catálogo de Nolimit Way casino, donde las tragaperras online se presentan junto con blackjack, ruleta, póker y juegos de casino en vivo, muestra el tipo de entorno en el que una estética distintiva debe llamar la atención sin dificultar la comprensión del juego.
Yokai se desarrolló de forma diferente a muchas tragaperras convencionales. El diseñador de juegos de BGaming Ruslan Shakhlovich explicó que un estudio normalmente comienza con un concepto o una mecánica y crea el tratamiento visual a su alrededor. MAR se incorporó antes de que ese proceso estuviera completado. Los desarrolladores analizaron qué hacía reconocible su obra, mientras que el artista tuvo que considerar requisitos prácticos que no existen al pintar un mural, entre ellos la claridad de los símbolos, el ritmo de las animaciones y el espacio limitado de la pantalla.
Las características figuras de “peces-dedo” de MAR se convirtieron en algo más que referencias decorativas a su trabajo urbano. Su personaje Turista aparece en los rodillos y también influyó en las distintas cabezas del personaje principal del juego. BGaming añadió un elemento interactivo que permite cambiar entre varias versiones de estos peces-dedo, mientras que otras figuras aparecen durante la transición hacia la secuencia de bonificación.
El Samurai surgió del mismo enfoque basado en el arte. En lugar de permanecer como una ilustración estática junto a los rodillos, el personaje corta la luna con una katana cuando comienza la ronda de bonificación. Pequeños espíritus yokai también aparecen y desaparecen alrededor del área de juego durante los momentos más tranquilos. No afectan al resultado matemático, pero ayudan a conectar los rodillos con la ambientación general y hacen que la escena parezca algo más que una colección de símbolos sin relación entre sí.
Trasladar el lenguaje visual de MAR desde los muros hasta las pantallas planteó límites prácticos. Un mural puede contener detalles que el público descubre poco a poco, mientras que una tragaperras vista en un teléfono debe resultar legible casi de inmediato. Por ello, algunas composiciones tuvieron que simplificarse y varias ideas de animación fueron descartadas porque distraían durante el juego. El desarrollo duró aproximadamente nueve meses, entre un 30 y un 50 % más que una producción habitual de BGaming, mientras el artista y el equipo de desarrollo adaptaban sus respectivos métodos de trabajo.

Las referencias japonesas no se añadieron simplemente a la obra de MAR para Yokai. Su lenguaje artístico ya incorporaba influencias de la cultura japonesa junto con elementos del cómic, la animación y el arte urbano. BGaming utilizó el folclore como base de la ambientación sin intentar reproducir el arte tradicional japonés, lo que permitió que los personajes contemporáneos de MAR conservaran su identidad dentro de un mundo poblado por espíritus, imágenes lunares y un Samurai sobrenatural.
La historia sitúa la acción cerca de un antiguo bosque bajo el monte Fuji. El Samurai es presentado como hijo del Rey Dragón del Mar y del Hada de la Montaña, y protege el bosque junto con espíritus yokai asociados a la fortuna. Este trasfondo relaciona a los personajes con su entorno y ayuda a que la luna, los espíritus errantes y las animaciones de bonificación formen parte de una misma idea visual.
El juego utiliza cinco rodillos y 20 líneas de pago, mientras que varias funciones están integradas directamente en el diseño artístico. Los símbolos Wild azules y rojos ayudan a formar combinaciones, y los Wild rojos pueden incluir multiplicadores de hasta +10. Antes de que comience la función de Giros Gratis, se cortan nueve lunas para revelar valores que determinan el número de giros, de modo que la acción del Samurai forma parte de la propia función del juego y no de una secuencia decorativa independiente.
Yokai tiene un RTP publicado del 97 %, volatilidad media-alta y una ganancia máxima de 8.000 veces la apuesta. Estas cifras describen su perfil matemático, pero no son la razón por la que el lanzamiento resulta diferente. Lo que distingue al proyecto es que el arte influyó en los personajes, las transiciones y los elementos interactivos antes de que se hubiera definido por completo la forma final del juego.
La colaboración también demuestra por qué incluir el nombre de un artista en una tragaperras no equivale necesariamente a integrar realmente su obra. El arte urbano depende en gran medida de la autoría y de un lenguaje visual reconocible. MAR participó con suficiente antelación para influir en la experiencia final, mientras que BGaming tuvo que mantener la claridad necesaria en los rodillos, los controles y las pantallas pequeñas. El resultado se sitúa entre la expresión artística y las exigencias prácticas del diseño de juegos de casino.
Para BGaming, Yokai está concebida como el inicio de la serie ART Collab y no como un experimento aislado. Por ello, su legado más interesante puede estar en el propio método de producción. En lugar de pedir a un artista que decore una tragaperras ya definida, el proyecto demuestra cómo un universo artístico existente puede influir en la ambientación, los personajes, la animación y las pequeñas interacciones desde las primeras fases del desarrollo.